Gabriel Contreras
La lectura digital es un territorio que nos ofrece grandes facilidades en materia de flexibilidad. Así, podemos ir a la busca y localización de una saga en un formato, pero en caso de que se encuentre en una plataforma distinta cambiamos de dispositivo.
De ese modo, Kindie y Kobo han convivido largamente con las opciones de Android y Apple. Sin embargo, los dispositivos de lectura de Kindie y Kobo parecen ya anticuados frente a la practicidad de las tablets y las I pad.
La pregunta seria… por qué esos dispositivos no sacan toda su energía y se confirman con migajas?