El tercer lunes del mes de enero se considera como el día más triste del año. El psicólogo llamado Cliff Arnall ideó este concepto luego de conjugar distintos factores que aquejaban a la población del hemisferio norte y que se ha convertido en una fuente de marketing para tratar de superar la tristeza.
Entre el frío, los kilos de más, las deudas que se vienen encima y los propósitos de año nuevo que se desvanecen, es común desanimarse un poco, pero debemos recordar que así como Dios fue fiel durante todo el año anterior, lo seguirá siendo durante este 2026, y lo único que necesitamos hacer nosotros es permanecer pegaditos a Él, siguiendo Sus indicaciones y poniéndolas en práctica aunque nos equivoquemos.
Si hoy se siente introspectivo, haga un análisis real de su situación romántica, financiera y de salud y comience a establecer metas a corto plazo, porque un problema bien explicado es prácticamente un problema resuelto.
Revise su guardarropa, seguramente encontrará muchas piezas de más que puede donar a otros menos afortunados que usted y la generosidad encenderá en usted una llama que despierta nuestros mejores deseos.
Observe su hogar, no intente imaginarse algo lujoso, sino un lugar limpio y ordenado, y comience a volverlo realidad; ¿hay algo que no sirve? Tírelo, tiene reparación, arréglalo, está fuera de lugar, acomódelo. Una casa ordenada es una mente ordenada también y produce un descanso más prolongado y placentero.
No deje que el marketing gobierne sus emociones, tome el control de ellas un día a la vez y dele una leída a esa Biblia que ha estado tanto tiempo guardada en su casa, y si no tiene una, cómprela, pero no para abrirla como amuleto, sino para usarla como Manual y descubrirá cosas grandes y ocultas que no conoce, pero que necesitaba oír.
Mantener nuestro espíritu, alma, cuerpo y hogar limpios y ordenados no es una sugerencia, es un mandato que debe hacerse día con día, para que no corrompa todo lo que hemos construido..
Le invito a leer las leyes contra la lepra en Levítico 13 y 14 para que podamos entender que la podredumbre nos alcanza y destruye todo si no le ponemos un alto. No la deje entrar en su cabeza, ni en su casa ni en ningún otro lado, manténgase limpio, ponga orden y verá cómo los lunes que para algunos son depresivos se convierten en días soleados.
¿Cree esto? Hable con Dios, lea la Biblia y descúbralo. Solo la Verdad nos hará verdaderamente libres.
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