Luz María Ortiz Quintos
Instituto Nacional de Consultoria Familiar ac
A unas semanas de iniciar el periodo vacacional de los estudiantes de educación básica, es recomendable conocer esta información sobre el uso de pantallas en los menores de edad; para tomar las mejores decisiones en cuanto a sus horarios de esparcimiento y diversión.
El uso excesivo de pantallas en niños y adolescentes puede provocar importantes problemas de salud física, mental y emocional. Diversos especialistas y organismos internacionales han advertido sobre las consecuencias que una exposición prolongada a dispositivos electrónicos puede tener durante las etapas de desarrollo.
Salud física
Aumento de peso: El tiempo excesivo frente a las pantallas favorece el sedentarismo y aumenta el riesgo de sobrepeso y obesidad.
Fatiga visual: La exposición prolongada a dispositivos electrónicos puede causar sequedad ocular, irritación, dolor de cabeza y favorecer la progresión de problemas visuales como la miopía.
Mala postura: El uso inadecuado de teléfonos, tabletas y computadoras puede provocar dolores cervicales, musculares y de espalda.
Desarrollo cognitivo
Déficit de atención: El exceso de estímulos digitales puede disminuir la capacidad de concentración y atención sostenida.
Retraso en el lenguaje: Una menor interacción verbal con padres, familiares y cuidadores puede afectar el desarrollo del lenguaje y la comunicación.
Adicción digital: El uso excesivo de pantallas puede alterar los mecanismos de recompensa del cerebro relacionados con la dopamina, favoreciendo conductas de dependencia y reduciendo la tolerancia a la frustración.
Salud mental y emocional
Alteraciones del sueño: La luz azul emitida por las pantallas reduce la producción de melatonina, dificultando el sueño y afectando la calidad del descanso.
Ansiedad y depresión: El aislamiento social, la sobreexposición a redes sociales y el uso excesivo de dispositivos electrónicos pueden incrementar problemas emocionales y conductuales.
Deterioro de las habilidades sociales: Las interacciones virtuales pueden sustituir el contacto humano directo, limitando el desarrollo de la empatía y las habilidades de convivencia.
La importancia del juego para el desarrollo cerebral
Es importante destacar que el juego libre y no estructurado aporta mayores beneficios al desarrollo cerebral de los niños pequeños que el uso de medios electrónicos.
Los menores de dos años aprenden principalmente a través de la interacción directa con sus padres, hermanos, cuidadores y otros niños. Estas experiencias favorecen el desarrollo cognitivo, emocional, social y del lenguaje de manera más efectiva que cualquier dispositivo tecnológico.
Tiempo recomendado para el uso de pantallas
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y diversas asociaciones de pediatría recomiendan las siguientes pautas:
Menores de 2 años: Evitar por completo la exposición a pantallas.
De 2 a 4 años: Máximo una hora diaria, siempre bajo supervisión de un adulto.
De 5 a 17 años: Limitar el tiempo recreativo frente a pantallas y promover actividades físicas, sociales y recreativas. Se recomienda no exceder dos horas diarias de uso recreativo.
Recomendaciones para un uso responsable de las pantallas
Supervisión constante: Los padres deben vigilar tanto el tiempo de exposición como los contenidos que consumen sus hijos, considerando su edad y nivel de comprensión.
Seleccionar contenidos de calidad: Priorizar programas y recursos con valor educativo, acompañados de diálogo y orientación familiar.
Fomentar otras actividades: Promover la lectura, el juego al aire libre, la convivencia familiar y la práctica de actividades deportivas de interés para los menores.
Establecer espacios libres de pantallas: Evitar el uso de dispositivos durante las comidas, reuniones familiares, actividades extraescolares y tiempos de estudio.
Evitar pantallas antes de dormir: Se recomienda suspender su uso al menos dos horas antes de acostarse.
Educar sobre seguridad digital: Enseñar a los niños desde temprana edad normas de uso responsable, como no compartir datos personales, no interactuar con desconocidos, no proporcionar información bancaria y mantener una comunicación respetuosa en línea.
Dar ejemplo: Los padres y cuidadores deben modelar hábitos saludables en el uso de la tecnología, limitando el tiempo frente a las pantallas durante la convivencia familiar.
La tecnología es una herramienta valiosa cuando se utiliza de manera adecuada. Sin embargo, ninguna aplicación, videojuego o red social puede sustituir el papel de la familia, la convivencia humana, el juego y la educación en el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.