mié. Ago 5th, 2026

Eleazar Fuentes Gutiérrez
Con frecuencia escuchamos que la comunicación política solo sirve para vender una imagen o maquillar gobiernos. La verdad es que yo no lo veo así.
Siempre he creído que la comunicación política es mucho más que una fotografía bien tomada o un video con miles de reproducciones. Es la forma en la que un gobierno le explica a los ciudadanos qué está haciendo, por qué lo está haciendo y hacia dónde quiere llevar a su comunidad.
La realidad es que todo comunica. Comunica una obra terminada, pero también una obra abandonada. Comunica una conferencia de prensa, pero también un silencio. Comunica una decisión, una actitud e incluso la manera en la que un gobernante responde cuando las cosas no salen bien.
El problema no es comunicar. El problema comienza cuando se pretende sustituir el trabajo con comunicación.
Porque ninguna campaña puede esconder durante mucho tiempo un mal gobierno. Un buen video no resuelve la inseguridad. Una publicación viral no mejora el transporte. Una estrategia digital, por creativa que sea, no reemplaza los resultados que esperan las familias.
La comunicación política tiene un propósito muy distinto: acercar al gobierno con la gente, generar confianza y explicar decisiones que impactan la vida de todos. Cuando se utiliza con responsabilidad fortalece la democracia. Cuando se utiliza para construir una realidad que no existe, tarde o temprano pierde credibilidad.
Al final del día, la mejor estrategia de comunicación sigue siendo un buen gobierno.
Porque una cosa es comunicar resultados y otra muy distinta es querer sustituir los resultados con comunicación.

Por Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *