Cuando una enfermedad o un tratamiento médico amenaza con quitarle la voz a una persona, no solo está en riesgo su capacidad de hablar, sino una parte de su identidad y de la forma en que se relaciona con los demás. Grabarla antes de que el deterioro avance permite crear modelos sintéticos que conservan su timbre, ritmo y entonación para que pueda seguir comunicándose con una voz propia y reconocible.
Esta tecnología comienza a utilizarse en casos de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), algunos tipos de cáncer de cabeza y cuello y trastornos neurológicos que pueden afectar progresivamente el habla. En el caso de la ELA, 79 % de los expertos inició o recomendó procesos de banco de voz y de mensajes, según el International Survey of Practice Patterns of Speech-Language Pathologists Working With Patients With Amyotrophic Lateral Sclerosis, publicado en el American Journal of Speech-Language Pathology (AJSLP).
“En estos casos, el valor de la tecnología está en anticiparse. Conservar grabaciones antes de que avance la enfermedad puede ayudar a mantener una forma de comunicación con rasgos profundamente personales. No se trata de sustituir a la persona, sino de preservar parte de su manera de expresarse”, explica Javier Verde Fau, General Manager en México de ElevenLabs, compañía especializada en generación de agentes de voz mediante IA.
Grabar antes de perder la voz
El proceso comienza con grabaciones realizadas cuando la persona todavía conserva su capacidad de hablar. A partir de este material, los modelos de inteligencia artificial pueden generar una voz sintética personalizada para utilizarse posteriormente en dispositivos de comunicación asistida.
Esta alternativa puede facilitar conversaciones con familiares, la participación en actividades cotidianas y la expresión de necesidades durante un tratamiento médico. También permite evitar que la comunicación dependa únicamente de voces genéricas que no reflejan la identidad vocal de la persona.
La expansión de estos casos de uso está llevando a organizaciones de salud, instituciones y asociaciones civiles a explorar la síntesis vocal como una herramienta de acompañamiento y accesibilidad.
El acceso sigue siendo el reto
La utilidad de estas soluciones no depende únicamente de su capacidad tecnológica. También requiere que pacientes, familias y profesionales conozcan la alternativa antes de que la pérdida del habla limite la posibilidad de realizar grabaciones.
Para ampliar su disponibilidad, el Impact Program de ElevenLabs ofrece acceso sin costo a su tecnología de voz a organizaciones sin fines de lucro, profesionales de la salud y personas con necesidades de accesibilidad, incluidas aquellas que han perdido o están en riesgo de perder la capacidad de hablar.
“La siguiente etapa de la inteligencia artificial no se medirá únicamente por los procesos que logre automatizar, sino por las capacidades humanas que pueda ayudar a conservar. En la voz están la identidad, los vínculos y una parte importante de la autonomía cotidiana”, concluye Verde Fau.