jue. Sep 17th, 2026

Raúl Guajardo Cantú
En días pasados se presentó una polémica en medios debido a la aprobación del llamado “Pase Turístico” para aquellos vehículos que, teniendo placas foráneas, circulan en Nuevo León, una propuesta que por alguna razón se asumió que venía del gobierno estatal, aunque en realidad fue presentada por el coordinador de la bancada del PAN, Carlos de la Fuente, a finales del año pasado.
La sorpresa llegó cuando las bancadas del PRI y el PAN, votaron en favor de la propuesta, no así Movimiento Ciudadano, ni Morena, deslindándose ambos de la medida.
Ahora, diez alcaldes, encabezados por Adrián de la Garza, salieron a solicitar la derogación de la recién aprobada medida, argumentando que el Instituto de Control Vehicular no se coordinó con ellos, quienes serían los que llevarían a la práctica el Pase Turístico.
Aunque parezca un hecho menor, incluso una jugada a tres bandas, la reacción del alcalde regiomontano seguramente le recordó a los poderes fácticos que controlan al blanquiazul, por qué no quieren, desde hace tiempo, un gobernador salido de sus filas y que se asuma como líder natural de ese partido.
Algo similar sucede entre los grupos hegemónicos del tricolor, los que actualmente se disputan el control de lo que queda del PRI. Ya que al parecer les resulta más cómodo entenderse, o pelear, con alguien a quien pueden enfrentar abiertamente y no de forma soterrada.
Que Adrián encabece las protestas contra esta medida es positivo en términos de su campaña en pro de la gubernatura, pero quizá no lo sea tanto cuando se piensa en términos de compromiso con quienes se supone lo apoyan con miras al 2027.
Seguramente la postura de Adrián hizo que algunas cejas se levantaran entre quienes conforman, por ejemplo, la llamada santísima trinidad del PAN, quienes no están acostumbrados a ver que sus propios compañeros les lleven las contras, insistimos, a menos que así hayan planeado el asunto, confiando en que todos pensemos que el problema es con Samuel, ya que en el ambiente se dio por hecho que el gobernador hizo la propuesta.
De no ser así, los panistas que ejercen el poder real al interior de ese partido, seguramente están pensando si su decisión de apoyar al alcalde regiomontano es la correcta y si realmente desean tener un jefe natural en el caso de que ganen la gubernatura.
Seguramente el proyecto de llevar a Adrián como abanderado del llamado PRIAN continuará en la forma en que hasta ahora se ha planteado, sin embargo habrá que ver si no se presentan nuevas situaciones que hagan a los panistas, y también a algunos priistas, reconsiderar su decisión el mismo día de la elección y optar por concentrarse en sus terrenos prioritarios, dejando de lado aquello que no es propiamente suyo.

Estamos a menos de un año de conocer cuál decisión tomaron quienes hoy parecen tener en sus manos el futuro político del alcalde regiomontano.

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