mar. Oct 6th, 2026

Luz María Ortiz Quintos
El pasado sábado 3 de octubre se llevó a cabo un desayuno para dialogar sobre la Ley de Educación, convocado por la presidenta de la Comisión de Educación, en la Sala Bicentenario del Congreso del Estado. Entre los invitados se encontraban maestros, supervisores, directores, diputadas y representantes de organizaciones civiles, como su servidora.
En un espacio cordial y en el que fuimos muy bien recibidos, se generó un ambiente de confianza que permitió compartir las inquietudes y necesidades reales de docentes y padres de familia.
Sigue la demanda de contar con espacios seguros, que tengan una infraestructura digna, con techos, baños y servicio de luz. Aún existe la necesidad de reparación y mantenimiento en las escuelas públicas.
También está la falta de espacios adecuados para niños con discapacidad. En la actualidad, no se cuenta con un censo de los menores con alguna condición especial, ni tampoco con información desglosada por tipo de condición.
Dentro de la plantilla docente hay maestros frente a grupo diagnosticados con TDAH, una condición que, de acuerdo con lo expresado por ellos mismos, cuando es diagnosticada oportunamente permite mejorar su calidad de vida.
Otro de los temas que se abordaron fue la falta de personal profesional, como psicólogos, enfermeros y elementos de seguridad en las escuelas.
El tema de la violencia, como lo hemos señalado desde 2017, llegó para ir en aumento; y, lamentablemente, las autoridades en turno no dan continuidad a los esfuerzos y programas establecidos en años anteriores.
La medición de salud socioemocional fue algo que se logró implementar en 2017. Fue un plan piloto que se desarrolló en colaboración con las secretarías de Salud y Educación, así como con la participación de docentes y representantes de padres de familia. Pero llega una nueva Secretaría y no se le da seguimiento.
Cuento con más de quince años de participar en asociaciones de padres de familia, y les puedo compartir que soy testigo de esfuerzos, trabajos y retos que salen adelante cuando existe la voluntad y la participación de los tres pilares de la educación: alumnos, maestros y padres de familia, bajo la dirección de la autoridad educativa.
Hoy no contamos con la disposición para escuchar la voz de la experiencia. No propongo por ocurrencia; son los hechos que me constan y que se viven en el sistema educativo los que nos dan la pauta para presentar propuestas.
Entre ellas se encuentran:
2017: Escuela Segura, uso de mochilas transparentes y evaluación de salud socioemocional.
2022: Programa Embajadores de Paz, taller dirigido a los alumnos para prevenir y eliminar la violencia escolar y el bullying.
Programas de prevención del abuso sexual infantil y del embarazo adolescente.
Entre otros programas, todos ellos surgidos de necesidades que hemos podido identificar directamente en las comunidades educativas.
Las organizaciones ciudadanas, al menos la que represento, tenemos como finalidad coadyuvar en las áreas de oportunidad que detectamos en los grupos sociales con los que interactuamos directamente.
Hemos ofrecido conferencias a niños de primarias, secundarias, preparatorias militarizadas y universidades públicas y privadas, sin remuneración. Es importante señalarlo, ya que somos una organización no gubernamental que no recibe apoyo público ni privado.
Somos autónomos e independientes y, hasta hoy, totalmente ciudadanos.
Queremos mejorar esta área de la sociedad, contribuir a la formación y proporcionar herramientas de desarrollo humano que el sistema educativo no contempla.
Porque escuchar a quienes viven de cerca las necesidades de las comunidades educativas no debería ser un acto de cortesía, sino una herramienta para construir mejores políticas públicas. La experiencia de maestros, padres de familia y organizaciones ciudadanas debe ser tomada en cuenta si verdaderamente queremos transformar la educación.

Por Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *