La vida adulta viene con números que nadie te enseñó a leer. Te decimos cuáles son
Con la vida adulta aparecen números que se vuelven parte de la rutina: CURP, RFC, NSS, Afore y Credit Score. Aunque corresponden a temas distintos, todos forman parte de la información que las personas utilizan para identificarse, hacer trámites, trabajar, administrar su dinero y planear lo que sigue.
Entender qué significan desde el principio ayuda a leer mejor y familiarizarse con documentos, estados de cuenta, contratos y otros datos que forman parte del día a día.
“Es importante que los jóvenes adultos aprovechen la información que ya tienen a su alcance. Preguntar, buscar fuentes confiables y tomarse unos minutos para conocer algo antes de usarlo también son hábitos que ayudan a desenvolverse mejor cuando empiezan a aparecer nuevas responsabilidades”, explica Hugh Bruce, Chief Consumer Officer de Círculo de Crédito, Sociedad de Información Crediticia (SIC), con más de 20 años de experiencia en el sector.
Los 5 números que debes conocer
No hace falta ser experto en finanzas para empezar; basta con entender qué nos dice cada dato. Estas son cinco cifras que Círculo de Crédito recomienda conocer:
- Número de póliza: Es el identificador de un seguro y permite consultar información de la cobertura contratada.
- RFC: Identifica a cada persona ante el SAT y es necesario para distintos procesos relacionados con la actividad fiscal.
- NSS: Es el número que identifica a una persona ante el IMSS y permite dar seguimiento a distintos trámites y servicios de seguridad social.
- Afore y saldo para el retiro: Permiten saber en qué Afore está el ahorro para el retiro y cuánto se ha acumulado hasta ese momento.
- Credit Score: Es un número de 300 a 850 que muestra cómo se refleja la relación de una persona con sus créditos. Consultarlo periódicamente permite conocer sus cambios y tener una referencia sobre la situación crediticia y salud financiera.
