En junio, el Mundial no solo se verá en las pantallas, también se reflejará en la operación de las empresas. Tráfico más intenso, transporte saturado y partidos en horario laboral complicarán la llegada a oficinas, moverán juntas y presionarán la coordinación entre equipos.
El país será sede de 12 partidos, de los cuáles 5 se llevarán a cabo en la Ciudad de México y, en algunos casos, coincidirán con horarios laborales.
Para Jorge Sánchez, Socio Director de Apolo 25, consultora de comunicación 360° centrada en el usuario, la anticipación hará la diferencia. “El Mundial va a cambiar la dinámica de trabajo, nos guste o no. Las organizaciones que mejor lo manejen serán las que den claridad a sus equipos y encuentren esquemas más flexibles para mantener el ritmo sin desgastar a las personas.”
El costo de improvisar
Sin lineamientos claros, el desorden escala y los líderes quedan absorbidos por la operación diaria, dejando en segundo plano las prioridades estratégicas. En ese escenario, surgen tensiones internas, pues, mientras algunos ajustan horarios, otros absorben pendientes y la coordinación del equipo se complica.
Además de la operación, también es necesario considerar al equipos. En un país donde muchos colaboradores pasan más de una hora en traslados diarios, cierta flexibilidad puede reducir la tensión, mejorar el ánimo y mantener la productividad sin generar costos adicionales para las organizaciones.
“Ajustar horarios, hacer home office en días clave y reordenar el trabajo no es capricho, es gestión aplicada con estrategia”, agrega Sánchez.
Apolo 25 recomienda tres acciones para impulsar la productividad en el Mundial sin afectar el funcionamiento de las distintas áreas.
- Definir las reglas desde antes: Aclarar con anticipación qué ocurre en días de partidos en horario laboral evita decisiones improvisadas; cada área sabe cómo funcionar sin depender de autorizaciones de último momento.
- Adoptar esquemas híbridos: El home office o híbrido ayudan a reducir retrasos y problemas de traslado. Esto protege la continuidad y mejora la coordinación sin depender del desplazamiento físico.
- Priorizar entregables: Priorizar resultados sobre presencia en la oficina ayuda a mantener el ritmo de trabajo. Cuando los equipos tienen claridad sobre objetivos y tiempos de entrega pueden adaptarse.