jue. May 21st, 2026

Un nuevo tipo de fraude crece en el comercio digital en México. Clientes envían comprobantes de pago editados o transferencias no confirmadas y logran recibir productos o servicios sin pagar. El problema impacta a negocios que operan por redes sociales y mensajería, canales donde la validación del pago se sigue haciendo de forma manual.

En los últimos meses, negocios en sectores como alimentos, estética y renta de espacios por redes han identificado que esta situación se repite: el cliente envía una imagen de transferencia aparentemente válida, el negocio confirma el pedido o aparta el servicio y horas después detecta que el dinero nunca se acreditó. La operación se ejecuta como si el pago existiera, pero el ingreso no ocurre.

“A diferencia de otros fraudes financieros, aquí no existe contracargo. La pérdida se absorbe de forma directa en la operación. Cada caso implica producto entregado, tiempo invertido y flujo comprometido. En negocios de alta rotación o márgenes ajustados, esto es suficiente para afectar inventario, liquidez y capacidad de respuesta”, advierte Javier Huerta, Country Manager de Flow en México, la paytech con espíritu innovador y expertise que convierte cada transacción en una experiencia humana,

Condiciones para el fraude

El impacto del fraude crece justo cuando las ventas digitales avanzan más rápido que la infraestructura de cobro. En México, la estafa digital mantiene una tendencia al alza impulsada por el crecimiento del comercio electrónico y los pagos interbancarios, especialmente en temporadas de alta demanda como Hot Sale, que esta año se lleva a cabo del 25 de mayo al 2 de junio de 2026, cuando se concentran picos de transacciones.

“Muchos negocios digitalizaron la venta, pero no el cobro. Ese desfase es el espacio donde el fraude se vuelve viable y repetible. La eficiencia operativa no se mide solo por cuánto vendes, sino por cuánto de ese ingreso realmente se acredita”, afirma Huerta.

Antes, ejecutar un fraude exigía vulnerar sistemas o acceder a cuentas; hoy basta con editar un comprobante o simular una transferencia. El costo de cometer el engaño ha disminuído, mientras que el costo de absorberlo por parte del negocio permanece.

Por Admin

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