sáb. Jun 22nd, 2024

Gerson Gómez Salas

Supo ganar la antipatía de los ciudadanos. La Dra. Ximena Peredo Rodríguez sale por la puerta trasera, como acostumbran los patrones con las asistentes domésticas, de la Secretaría de Participación Ciudadana.

Figura muy polémica en el periodismo, Ximena es objeto de demanda por difamación. El estatus legal se encuentra en apelación. Lanzar la piedra, como acostumbran sus antiguos protectores del grupo Reforma, y esconderse con amparos para evitar la detención.

Los ingredientes para precedente de irresponsabilidad profesional, en el periodismo escrito, no es suficiente.

Ximena destruyó, sin contar con ninguna denuncia, en la avalancha del Me Too, a un intachable profesor del sistema ITESM.

Guardados sus tiliches en una caja, al abandonar la oficina de la secretaría, ya no cuenta con la patente de corso del gobernador Samuel García.

Ni siquiera pudo sumar votos en la pasada elección. Al hacer la sumatoria de voluntades, la ex periodista y ex activista, tiene de regreso hacia su persona mucho del odio fielmente sembrado.

De resultar desfavorecida, como parece serlo, Samuel se adelantó a empañar más su gabinete. Privilegiado de información en los juzgados, García Sepúlveda desea irse de vacaciones en paz.

Alivianar a su pareja, Mariana Rodríguez, del sabor amargo de la derrota en las urnas.

Ximena, en estos momentos, representa la carretilla de lodo volando con destino teledirigido. Ninguno de los colectivos de Nuevo León saldrá a defenderla.

Le dejaran sola para el trago amargo del infortunio. Ya la alcanza el futuro. Nada esperanzador para alguien soberbia, infatuada y distante de la realidad.

Por Admin

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