dom. Jul 21st, 2024

Luz María Ortiz Quintos

Hoy en día se valora mucho más el contar con buena salud, pero cuando carecemos de esta; la familia es un apoyo muy importante cuando hay un enfermo en casa. Lo ideal es que todos los miembros de la misma colaboren en la recuperación, cuidado y atención que el enfermo requiere. Ya sea que se trate de alguna enfermedad crónico degenerativa o algún evento irreversible en el cual la persona tendrá que contar con cierto cuidado o tratamiento específico hasta el final de sus días. Muy valioso resulta que la persona enferma reciba el cariño y la atención de parte de su familia. Muy probablemente esto hará que la dinámica familiar cambié y habrá que reorganizar actividades, horarios, etc., si todos los miembros de la familia colaboran en mayor o menor grado en ello, seguramente resultará de mucho aprendizaje y madurez para todos y en especial muy reconfortante para la persona que sufre en carne propia la enfermedad o problema de salud. En esta época en la que vemos a nuestro alrededor muchas familias afectadas a causa de la pandemia del covid 19, nos damos cuenta de lo vulnerables que somos y no podemos dejar de reflexionar en lo corta e incierta que es la vida y cómo las cosas pueden cambiar de un día para otro. En algunas ocasiones la afectación ha sido en lo económico al tener que realizar gastos imprevistos y a veces considerables para la compra de medicamentos, consultas médicas a domicilio, exámenes de laboratorio, rayos x, etc. A pesar de que se cuente con algún tipo de servicio médico, sobre todo cuando éste es de carácter público, y se ha optado por no hacer uso del mismo debido al temor de no recibir una buena y oportuna atención, ya sea por encontrarse saturados o con limitaciones en cuanto a la consulta, los medicamentos o la hospitalización. Otra afectación es en lo emocional, al existir el temor a que la salud de nuestro ser querido se agrave o incluso llegue a morir, sobre todo por el número considerable de muertes que se han dado precisamente a causa de esta post pandemia. La enseñanza principal en esta situación es habernos dado cuenta del bien tan preciado que es la salud para cada uno en lo personal y tener a la familia, gracias a esta se podrá salir adelante; ya que nunca se está lo suficientemente preparado para afrontar la pérdida de un ser querido. A pesar de que la cultura mexicana se considere muy familiarizada con la muerte y que incluso se hagan chistes o burlas sobre el tema, el dolor que se experimenta ante ella es profundo y en ocasiones puede prolongarse durante años si no se realiza un manejo adecuado del proceso del duelo. En esto contribuyen factores tales como la falta de capacidad para expresar nuestras emociones ante la misma familia, ya que, aunque todos están experimentando el mismo dolor, se puede llegar a pensar que no es así y prefieren no hablar sobre el tema ante el temor de incomodar o causar daño a otros miembros de la familia. También influye el cómo han sido educados desde pequeños en relación a este tema, ya que muchos padres deciden no hablar acerca de la muerte con los hijos e incluso evitan que éstos asistan a funerales pensando que es lo mejor para ellos. Desafortunadamente algún día tendrán que enfrentarse a ella y puede ser que no se encuentren preparados. Ante el dolor que hoy en día viven muchas familias, ya sea por la enfermedad o la muerte de alguno o varios de sus seres queridos, el resto de la sociedad no puede permanecer indiferente, por lo que en la medida de lo posible es necesario estar dispuestos a servir como red de apoyo a quien así lo requiera. Disfrutar y agradecer un día a la vez con nuestros seres amados, ya que seguro está, que algún día ya no podrá ser así.

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