jue. Abr 30th, 2026

Gerson Gómez
Monterrey no es una ciudad, es sociedad anónima con clima controlado y fascinación patológica por el color naranja fosforescente. Aquí, el éxito no se mide en virtudes, sino en la capacidad de mover dinero de un bolsillo a otro sin que las leyes de la física —o las del SAT— se den por enteradas.
En el centro de este huracán de billetes y gel para el cabello, emerge nuestro protagonista: Samuel García, el gobernador convirtió la política en un reel de Instagram de quince segundos.
La historia, sin embargo, ya no cabe en un filtro de belleza. La Fiscalía anda husmeando en las alfombras de la oficina y lo que han encontrado no es precisamente polvo de la sierra Madre, sino una arquitectura contable que haría palidecer a los ingenieros de la Gran Pirámide.
Se le acusa de triangulación de recursos. Suena sofisticado, ¿verdad? Casi geométrico. Pero en el lenguaje del arroyo, es simplemente el viejo truco de “ahora lo ves, ahora no lo ves”, aplicado a cientos de millones de pesos viajan de empresas proveedoras del gobierno a la firma jurídica de la familia real. Es el milagro de la multiplicación de los panes, pero versión San Pedro Garza García, donde el pan son mantecadas y los peces factureras.
Samuel sonríe. Siempre sonríe. Tiene esa dentadura blanca, casi radioactiva, que parece decirle al mundo: “No pueden atrapar, no pueden dejar de likear”. Mientras tanto, el enriquecimiento brota por todos lados. No se esconde; el éxito en Nuevo León es desplante. Las mansiones no se construyen, se “manifiestan” en zonas donde el metro cuadrado vale más que la dignidad de un diputado local. Es un festín de concreto y cristal donde el cinismo es el plato principal y la transparencia es ese ingrediente. Todos mencionan pero nadie sabe.
Pero crucemos la frontera estatal. Salgamos de la burbuja de Tesla y los drones. El guion se vuelve turbio, digno de una novela barata de espionaje que uno compra en el aeropuerto para olvidar el miedo a volar. Chihuahua. La tierra de los desiertos largos y los secretos enterrados. Ahí, el nombre de Samuel se cruza con una trama que parece escrita por un guionista de Netflix con sobredosis de cafeína: agentes de la CIA muertos.
¿Qué hacía el rastro de la política regia en medio de cadáveres con acreditaciones de Langley? La ironía es suprema. Pasamos de discutir el costo de una Cybertruck a navegar en las aguas profundas de la inteligencia internacional y el tráfico de influencias que huele a pólvora y a desierto. Los muertos no hablan, pero las investigaciones suelen tener una tos persistente. Se dicen los nexos, las rutas y los dineros no solo servían para comprar voluntades en el Congreso local, sino rozaban estructuras de los gringos, cuidados con celo de perro rabioso.
El humor negro se escribe solo cuando ves al gobernador anunciar “el nuevo Nuevo León” mientras, en los pasillos de las fiscalías federales, los expedientes crecen como la deuda pública. Es la estética del vacío: gobierno de fachada, con luces LED y música de sintetizador, operando sobre sótano de transacciones oscuras conectan despachos fiscales con escenarios de crímenes de alto impacto.
Samuel es el síntoma perfecto de nuestra era. Si te acusan de robar, subes una foto haciendo ejercicio. Si te vinculan con triangulaciones millonarias, grabas un video presumiendo un nuevo tramo de carretera. El cinismo no es un defecto, es su sistema operativo. Es la política entendida como un infomercial eterno donde el producto siempre está defectuoso, pero el empaque es tan brillante no puedes dejar de mirar.
Al final, queda la pregunta: ¿cuánta presión aguanta el cristal antes de estallar? Entre los lujos exhibidos con la obscenidad de un nuevo rico y las sombras de Chihuahua se alargan hasta el Palacio de Gobierno,
Monterrey sigue ardiendo bajo el sol, mientras el dinero fluye, los fantasmas de la CIA esperan en la frontera y Samuel, infatigable, busca el ángulo perfecto para su próxima historia. Porque en el Reino del Mirreynato, si no está en redes sociales, el crimen —como la justicia— simplemente no existe.

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