vie. Feb 23rd, 2024

*Todo se vale con tal de denigrarlas y sacarlas de la jugada

David Casas

Monterrey . – Las mujeres políticas no están exentas del golpeteo y de las ataques propios del oficio, como tampoco se encuentran al margen de buscar la reelección en las alcaldías. 

En la zona metropolitana de Monterrey, integrada por diez municipios, compiten principalmente, candidatas del PAN y PRI y al menos una del PES que, viven la lucha y lo que coloquialmente llaman grilla. 

Así, Leticia Marlene Benvenutti Villarreal, candidata del PAN  a la Alcaldía del municipio de Apodaca ha participado en episodios que han llamado la atención en la guerra política. 

Con licencia de diputada local, y que ya había sido reelecta en ese cargo, en 2015 en el último informe de Rodrigo Medina, prácticamente en las narices del gobernador sacó una pancarta que decía “No pasarán las cuentas mochas”. 

Días después, aparecieron en las redes sociales fotografías donde la legisladora posaba con ropa de lencería, lo que causó un revuelo. 

La diputada denunció efectos de haber sacado la pancarta ya que, dijo, recibió llamadas amenazantes, de origen anónimo, en la que le advertían que se cuidara.

Benvenutti que fue modelo y trabajó en la televisión local como conductora aparece con un conjunto de ropa íntima marrón y otro negro, respectivamente.

Ella aclaró que las gráficas forman parte de una sesión que realizó para una revista en la época en que era conductora de televisión.

“Bueno, pues casualmente estas fotografías vienen a aparecer. Son del dominio público de una revista de nivel internacional. Yo fui conductora de televisión, y bueno, pues ahora casualmente vienen a relucir esas fotografías”.

“Revanchismo, bueno, pues, juzguenlo; ustedes o la ciudadanía podrán decir eso”, sostuvo.

Benvenutti dice que no se avergüenza de su pasado como modelo y hasta volvería a posar con poca ropa.

“Pues no lo descartamos (volver a posar en lencería) Si lo podemos conducir a beneficio de toda la ciudadanía de la gente que votó por mí, ¿por qué no?”, interrogó.

Blanca Patricia López de la Garza, es abogada, militó por 7 años en el Partido Movimiento Ciudadano donde  ejerció  diversos cargos a nivel estatal y nacional. Ahora es candidata a la Alcaldía de Monterrey por el Partido Encuentro Social.

Fue candidata a diputada local por el 3 distrito  local de Monterrey en el proceso electoral 2018, además, coordinadora de la segunda circunscripción en el programa “Mujeres en Movimiento” e integrante del comité estatal y nacional de Movimiento Ciudadano. 

Ella aceptó la candidatura del PES tras de que rompió con MC al acusar que en ese partido se repartieron las candidatura diversas a amigos y gente que no debería ser abanderada. 

Extraoficialmente se dice que fue la primera en abrir el fuego en contra de Luis Donaldo Colosio, actual candidato de MC a la alcaldía regia y que habría corrido la versión de que no vivía donde decía. 

Esa situación motivó un enfrentamiento entre el candidato y el municipio de Monterrey que se negaba a aceptar que tenía más de un año de vivir en el domicilio que dio al sur de la Ciudad. En MC acusan que habría servido al PRI y su candidato a Monterrey así como al aspirante al gobierno estatal que es edil con licencia.

Karina Barrón, diputada local con licencia busca la diputación federal por el Distrito 10 en las filas del PRI. Dejó la bancada de Movimiento Ciudadano donde acusó violencia política por parte de la dirigencia estatal, del ahora candidato al Gobierno, Samuel García y el candidato a la alcaldía de Monterrey, Luis Donaldo Colosio, quien era el coordinador de los diputados locales. 

Barrón afirmó que le solicitaron en MC que entregará el bono mensual de 35 mil pesos al partido, a lo que ello se negó pues estaba destinado a la gestoría de la propia legisladora, cantidad que reciben cada uno de los 42 diputados. 

La entonces diputada federal por el PAN, Brenda Velázquez, embarazada y a punto de ser a luz, denunció en febrero de 2018 que fue víctima de violencia política por parte de quienes tomaban las decisiones en ese partido. En abril, de ese año, renunció a una militancia de 14 años en el albiazul.

Reveló que los directivos panistas la dejaron fuera de sus aspiraciones de ser candidata al senado, por el hecho de estar embarazada. 

“Nadie me saca de la cabeza eso, por cómo se fue dando la situación. Tengo testimonios de compañeras y compañeros, mensajes de WhatsApp donde se me cuestiona demasiado el embarazo y vida personal”, denunció. 

Velázquez fue nominada candidata a diputada local por el distrito 11 por la alianza de Morena y aliados, pero por algunas diferencias renunció hace semanas. 

Recientemente, autoridades electorales pusieron en disyuntiva al PAN en un asunto de género donde deberían bajar a un candidato hombre en 4 municipios conurbados; no cumplieron y aplicaron la guillotina contra la abanderada en el Ayuntamiento de General Terán. 

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